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Desde que apenas era una niña, Oighrig MacTreòir supo que su destino estaba escrito con hierro y silencio: unir su vida a la del hombre que siempre consideró su enemigo. En 1461, aún con la inocencia marcada en el rostro, sus padres la prometieron a Cathan MacSgàilean, fiero guerrero del clan rival, en un pacto que buscaba amarrar con sangre una paz tan frágil como el cristal. Pero los odios antiguos no se borran con juramentos. Oighrig creció viendo en Cathan no a un futuro esposo, sino al espectro de aquello que había robado la calma a los suyos. Rebelde y orgullosa, guiada por el eco de sus ancestros, juró que jamás entregaría su corazón. Diez años más tarde, en 1471, la boda se consuma. Y la joven que había resistido durante tanto tiempo cruza el umbral de las tierras MacSgàilean como esposa vigilada, forastera bajo sospecha. Cuando un intento de asesinato hiere a Cathan, todas las miradas se clavan en ella: acusada, aislada, puesta a prueba. Entonces Oighrig deberá decidir si dejarse hundir por la hostilidad o alzarse para demostrar con actos la lealtad que ahora se le exige. Mientras los ataques contra los MacSgàilean se multiplican y las viejas sombras amenazan con engullir la tregua, Oighrig y Cathan descubren que la batalla más feroz no se libra con espadas, sino en lo íntimo. Porque el fuego que arde entre ellos -indómito como los dioses antiguos- los empuja a desafiar miedos, promesas y el odio heredado. Entre pasiones prohibidas y juramentos quebrados, Oighrig aprenderá que la verdadera fuerza de una mujer puede nacer tanto de la rebeldía como de la entrega. Y Cathan comprenderá que amar a quien fuera su enemiga puede ser más peligroso que enfrentarse a cien hombres en el campo de batalla. -Será su unión la cicatriz que cierre siglos de rencor… o la chispa que desate una guerra aún más oscura?