Installieren Sie die genialokal App auf Ihrem Startbildschirm für einen schnellen Zugriff und eine komfortable Nutzung.
Tippen Sie einfach auf Teilen:
Und dann auf "Zum Home-Bildschirm [+]".
Ihr gewünschter Artikel ist in 0 Buchhandlungen vorrätig - wählen Sie hier eine Buchhandlung in Ihrer Nähe aus:
Hay canciones que sirven para dormir. Y hay otras que existen para impedir que los muertos despierten.
En Santa Lucía del Valle, una pequeña comunidad rodeada de bosques y marcada por antiguos secretos, existen canciones de cuna que pasan de padres a hijos desde hace generaciones. Parecen inocentes. Pero existe una regla que nadie se atreve a romper: nunca deben cantarse después de medianoche.
Cuando Clara Vidal regresa al pueblo tras la muerte de su madre, encuentra una antigua libreta perteneciente a su hermana Elena, fallecida cuando era niña. Entre dibujos infantiles, nombres olvidados y fragmentos de una melodía prohibida, Clara descubre que la muerte de Elena podría estar relacionada con un secreto mucho más antiguo de lo que imaginaba.
Mientras tanto, un maestro escucha el llanto de un niño detrás de una pared. Un policía investiga una casa cuyas ventanas permanecen cerradas desde dentro. Una anciana asegura haber visto durante décadas al mismo niño desaparecido, sin que haya envejecido un solo día. Y una antigua caja musical comienza a tocar una melodía que nadie recuerda haber terminado.
En cada historia aparece una pieza del mismo misterio: una ventana iluminada en mitad de la noche, tres golpes, dibujos que parecen predecir el futuro, nombres de niños ocultos bajo capas de pintura y una figura conocida por los habitantes como La Mujer de la Ventana.
Diez relatos. Un solo pueblo. Una canción incompleta.
Y una pregunta que nadie debería responder:
-Qué ocurre cuando alguien termina de cantar una canción de cuna que nunca debió aprender?
Canciones de cuna para niños muertos es una antología de horror sobrenatural y psicológico en la que cada relato funciona como una pieza de un rompecabezas mayor. A medida que las historias se conectan, el lector descubrirá que algunas canciones nunca fueron destinadas a los vivos.
Fueron creadas para mantener dormidos a los muertos.
Y quizá alguien esté a punto de despertarlos.